A partir del 1 de julio de 2025, la Agencia Tributaria pondrá en marcha su nuevo sistema de envío inmediato de facturación. Aunque la obligación de uso no será efectiva hasta 2026, las empresas y autónomos podrán comenzar a utilizarlo voluntariamente desde esta fecha. Este adelanto busca facilitar la adaptación y evitar problemas cuando la medida entre en vigor de forma obligatoria.

¿Qué implica este nuevo sistema?

El nuevo sistema de facturación inmediata responde a la Ley de lucha contra el fraude fiscal de 2021. Su objetivo es mejorar el control sobre la facturación y reducir posibles irregularidades. A partir de 2026, las empresas deberán enviar sus facturas en tiempo real a Hacienda, mientras que los autónomos tendrán hasta julio de ese año para adaptarse.

Para facilitar esta transición, la Agencia Tributaria lanzará una plataforma gratuita dentro de su sede electrónica. Esta herramienta está pensada especialmente para aquellos profesionales y negocios con un volumen de facturación reducido, evitando así que tengan que asumir costes adicionales en software especializado.

¿Quiénes están obligados y quiénes no?

Es importante destacar que no todos los negocios estarán obligados a utilizar este sistema. Aquellos que emitan sus facturas de forma manual o con una máquina tradicional quedarán exentos de esta exigencia.

Por otro lado, quienes utilicen un software de facturación deberán asegurarse de que cumple con las nuevas normativas, como la generación de un registro inalterable por cada factura emitida. Además, deberán contar con una declaración responsable que certifique que el sistema cumple con los requisitos exigidos por la Agencia Tributaria.

Dos opciones: con o sin envío automático a Hacienda

Las empresas y autónomos podrán elegir entre dos modalidades de software:

  • Sistema «Verifactu»: envía las facturas automáticamente a la Agencia Tributaria.
  • Sistema «No Verifactu»: registra y almacena las facturas sin enviarlas de inmediato. En este caso, será obligatorio conservar todos los registros y estar preparados para enviarlos cuando Hacienda los requiera.

Si bien por ahora el envío inmediato no será obligatorio para quienes opten por un sistema «No Verifactu», Hacienda ha advertido que en el futuro podría convertirse en un requisito indispensable. Además, quienes no remitan sus facturas en tiempo real podrían recibir más requerimientos de información por parte de la Administración.

Recomendaciones para empresas y autónomos

Los expertos aconsejan a empresas y autónomos que adapten cuanto antes sus sistemas de facturación para evitar problemas cuando la medida sea obligatoria en 2026. Trabajar con el sistema de manera voluntaria a partir de julio de 2025 permitirá identificar posibles errores y acostumbrarse a su funcionamiento sin el riesgo de sanciones o incidencias.

Este cambio supone un paso importante en la digitalización de la facturación en España. Aunque pueda parecer un reto para muchos negocios, también ofrece ventajas como un mayor control y trazabilidad de la facturación, evitando pérdidas de información y facilitando futuras inspecciones.

El nuevo sistema de facturación inmediata marcará un antes y un después en la gestión tributaria de empresas y autónomos. Con la posibilidad de probarlo desde julio de 2025, la clave está en anticiparse y adaptar los procesos con tiempo suficiente para evitar imprevistos. Como siempre, contar con un buen asesoramiento fiscal será fundamental para cumplir con la normativa de la forma más eficiente posible.